Desde Graus Terrazos y Pavimentos, como una de les empresas líderes en el sector de la pavimentación y con una ámplia trayectoria, queremos dar a conocer nuestro proceso de producción.


Conseguir la máxima calidad en nuestros productos, es una de nuestras principales metas estudiando de forma personalitzada las necesidades de cada uno de nuestros clientes.

Procesos

El terrazo es un producto que se compone esencialmente de cemento, áridos y agua, estructurado en dos capas: la vista y la de base que, sometidas a un proceso primero de vibrado y después de presión a más de 150 atmósferas, dan como resultado unas piezas de altas prestaciones tanto para pavimentos interiores como exteriores. La selección de los componentes, las granulometrías, los pigmentos y las dosificaciones tienen una gran importancia en la fabricación del terrazo que se produce en líneas automatizadas desde el inicio hasta la obtención y acabado del producto final.


Procesos de producción

Las baldosas se elaboran en unas prensas giratorias con bases móviles en las que se van situando los moldes que definen el formato, las secciones y las diferentes texturas para conseguir las correspondientes familias de productos.


CARA VISTA

Se trata de la cara buena, es decir, la que se ve, se pisa y la primera que se elabora. Se compone de cemento gris o blanco, agua, polvo de mármol, arenas finas, triturados de piedras, pigmentos o colorantes y aditivos, dependiendo del uso, estética y las prestaciones que requiere cada pieza. Esta masa vertida en el molde se extiende por vibración para conseguir:


Uniformidad en el espesor de la capa
Expulsión de las burbujas de aire
Distribución homogénea de los componentes

CARA DEL REVÉS

Es la que apoya la cara vista, con un acabado rugoso para facilitar la adherencia con el mortero sobre el que se sostiene la baldosa. Para hermanar las dos capas, hay que procurar que el material de ésta sea bastante seco ya que ha de absorber el exceso de agua de la cara buena en el proceso de prensado y el de fraguado. La composición, el grosor y los materiales empleados en las dos capas deben cumplir las exigencias señaladas por la normativa y alcanzar una vez fabricada la pieza las exigencias de uso adecuadas.


PRENSADO

Una vez extendidas las dos capas, se produce un prensado previo para optimizar el ciclo de producción. A continuación, se realiza una compresión sobre la masa. Este prensado proporciona una gran compacidad y resistencia a la baldosa y, al mismo tiempo, permite su desmoldeo y manipulación así como la absorción del exceso de agua.


DESMOLDEO Y SECADO

Las piezas se extraen mecánicamente del molde a través de un sistema de ventosas, se disponen en bandejas y se depositan en un lugar adecuado para el fraguado del material. Cuando éste se puede manipular, comienza el proceso de acabado y almacenamiento.


Con esta maquinaria y procesos, se fabrica el ladrillo tanto de interiores como de exteriores, el loseta y la rigola.


Procesos de acabado

PULIDO

Con este tratamiento, la cara buena de la baldosa queda lisa y afinada y deja a la superficie los colores y los granos de árido que dan la estética final al producto. Se consigue pasando las baldosas por unas máquinas con cabezales abrasivos que van puliendo la pieza de forma gradual. En baldosas para uso interior, se acaba haciendo en la obra un pulido final que, a la vez que elimina el material superficial de lechada, corrige las imperfecciones en la coloración. Para acabar se realiza un tratamiento de abrillantado del material.


GRANALLADO

Este tipo de acabado superficial de la cara vista se obtiene mediante máquinas especiales. El proceso consiste en someter la cara buena de la pieza ya fraguada a la proyección de unas bolas de acero a fuerte impacto por medio de turbinas y boquillas que, en función de la intensidad, dejarán la baldosa con una textura más o menos rugosa y antideslizante.


LAVADO

La cara buena, generalmente formada con árido de granulometría media y canto rodado, se fabrica bajo el efecto de un producto retardante que, a las 24 horas, permite rebajar con agua a presión el mortero que lo cubre, lo cual da a la pieza una estética especial.


OTROS ACABADOS

Los acabados superficiales pueden combinarse entre sí para ampliar los diseños de la cara vista (pulidos, granallados, texturizados, etc.).

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